Desconfinamiento

Desde el 16 de marzo que estamos en situación de confinamiento a consecuencia de la pandemia provocada por el Covid 19, también conocido como SARS Covid-2.  Esta enfermedad ha cambiado por completo nuestras vidas, provocando una crisis humanitaria y económica de duración y efectos aún por determinar. Parece que hemos pasado el pico de la curva de contagios de esta primera fase. El sistema hospitalario ha estado tensionado al límite,  nuestro mayores se han llevado la peor parte, habiéndose cobrado miles de vidas entre las personas en residencias de gent gran.

La pregunta es cómo afrontar la fase de vuelta a la normalidad, el desconfinamiento seguro que evite un rebrote de la enfermedad  y vuelta a la casilla de salida. La respuesta no es fácil, vemos que en cada País los protocolos de confinamiento son distintos, unos más estrictos, como en Wuhan, Lombardía, otros más laxos como en Bélgica, Suecia, en unos se permite la práctica deportiva en franjas horarias preestablecidas, en España se permiten actividades laborales no esenciales desde hace 1 semana.

Como proponen la Organización Mundial de la Salud y epidemiólogos en Catalunya,  Oriol Mitjà entre ellos, la situación ideal sería conocer y proporcionar un carnet de inmunización que reflejase la situación respecto a la enfermedad de cada individuo. A groso modo los 4 principales grupos poblacionales serían:

Grupo 1, aquellos individuos que han pasado la enfermedad, ya no son portadores del virus  y han desarrollado defensas que  lo inmunizan durante al menos un tiempo.

Grupo 2 , individuos que han pasado la enfermedad  pero aún son  portadores y por tanto pueden transmitir la enfermedad y deberían seguir confinados.

Grupo 3, individuos asintomáticos, pero que no sabemos si han tenido contacto con el virus, ni tampoco si son portadores y potenciales transmisores de la enfermedad, o si han desarrollado defensas.

Grupo 4, individuos asintomáticos que no han tenido contacto con el virus y tampoco han desarrollado defensas, situación en la que nos encontrábamos todos hace 3-4 meses.

El hecho diferencial del SARS Covid 2 es su elevada capacidad infectiva, que a diferencia de otros coronavirus puede aparecer hasta 14 días antes del inicio de la sintomatología y la existencia de individuos asintomáticos pero infectados que actúan como transmisores.

La única forma de conocer a qué grupo pertenece cada uno de nosotros es mediante la realización de test masivos a la población, estrategia que han aplicado con éxito Países como Corea del Sur, Singapur o Taiwán . Debemos centrarnos en los test más fiables, los denominados PCR, obtenidos mediante frotis naso faríngeo, y los test para determinación de anticuerpos , realizados con muestra de sangre capilar.

Los test PCR se emplean para confirmación de sospecha diagnóstica y control evolutivo de la enfermedad. Para conocer la inmunidad grupal la determinación de anticuerpos en sangre mediante el método ELISA es la metodología más precisa y recomendable. La problemática reside en la escasez de reactivos necesarios para su realización, motivo por el cual su realización se limita a grupos concretos como el personal sanitario. Por otra parte existe un periodo ventana de al menos 7 días, entre que se produce el contagio y se detectan  los anticuerpos Ig A e Ig M. Figura 1

Figura 1. Evolución test PCR y ELISA

La situación ideal supondría realizar test PCR y determinación de anticuerpos IgA, Ig M e Ig G, a toda la población.  Ello nos permitiría tomar decisiones con fundamento científico y elevado índice de seguridad, sobre la evolución de la enfermedad y el grado de inmunidad. Figura 2.

Figura 2. Clasificación del individuo según resultados PCR y ELISA

No obstante para conocer la inmunidad de cada sujeto,  la determinación de anticuerpos podría ser suficiente y solo en caso de duda pueden complementarse con un test PCR.

Se determinan anticuerpos Ig A, Ig M, ambos marcadores de la respuesta inmune aguda, y Ig G marcador  respuesta inmune a largo plazo.  Las posibilidades serían:

1.- Ig A – Ig M negativo con Ig G positivo, corresponde a individuo que ha pasado la enfermedad, con o sin síntomas, y que está correctamente inmunizado y no transmite la enfermedad.

2.- Ig A Ig M e Ig G  negativos, individuo de riesgo que no ha tenido contacto con el virus y por tanto no ha desarrollado inmunidad.

3.- Ig A Ig M e Ig G positivos, individuo que ha desarrollado inmunidad ante el virus, pero posiblemente es aún transmisor y debería seguir confinado y realizar un estudio PCR complementario

4.- Ig A Ig M positivo con Ig G negativo, individuo en fase activa de la enfermedad que debería ser controlado  y confinado.

A pesar de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud insistiendo en la realización de test masivos a la población, la eficacia en el control de la enfermedad en los Países que han adoptado esta estrategia en el control de la pandemia, nuestras autoridades hacen oídos sordos y no solo no apuestan decididamente por este proceder, sino que actúan requisando los reactivos a laboratorios que venían realizando la determinación de anticuerpos por el método ELISA, o a la industria automovilística que los había adquirido para realizar entre sus trabajadores antes de reemprender la actividad.

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