Consejo a pacientes antes de una prótesis de rodilla

La cirugía de reemplazo articular de rodilla es un procedimiento seguro y efectivo para aliviar el dolor, corregir la deformidad de la pierna y ayudarlo a retomar las actividades normales del día a día. Realizada por primera vez en 1968, desde entonces, las mejoras en materiales y técnicas quirúrgicas han aumentado su efectividad.

Esta guía le aportará información acerca del periodo pre operatorio, la cirugía e ingreso en Hospital, programa de recuperación funcional, prevención y signos de alarma de complicaciones más frecuentes

Anatomía

La rodilla es la articulación más grande en el cuerpo. Formada por el extremo inferior del fémur, el extremo superior de la tibia y la rótula. El cartílago recubre los extremos óseos.

Los meniscos están ubicados entre el fémur y la tibia. En forma de cuña actúan distribuyendo las cargas entre los extremos óseos y absorbiendo impactos al caminar o correr

Los Ligamentos proporcionan estabilidad a la articulación y están protegidos por la musculatura del cuádriceps e isquiotibiales

La cápsula articular y la membrana sinovial rodean los extremos óseos, la membrana sinovial fabrica el líquido sinovial, que actúa como lubricante,  reduciendo la fricción prácticamente a cero en una rodilla saludable.

Normalmente, todos estos componentes trabajan en armonía. Pero el desgaste propio de la edad o una lesión pueden distorsionar esta armonía, con el resultado de dolor, debilidad muscular y reducción de la función.

Anatomía rodilla normal
Esquema rodilla normal

Causa

La causa más común del dolor crónico de rodilla y la discapacidad es la artrosis. Provocada por el desgaste del cartílago relacionada a la edad, como símil podemos compararlo al desgaste de la suela de un zapato o el neumático de un coche. Por lo general ocurre en personas de  50 años o mayores, pero puede ocurrir en personas más jóvenes también, en general tras una lesión traumática previa, como fracturas o lesiones de ligamentos. El cartílago se adelgaza y desaparece los huesos entonces rozan uno contra otro, causando dolor, derrame y rigidez de la rodilla.

Descripción

Hay cuatro pasos básicos para un procedimiento de reemplazo de la rodilla.

  • Preparación del hueso. Las superficies del cartílago dañado en los extremos del fémur y la tibia se remueven junto con una pequeña cantidad del hueso subyacente.
  • Posicionamiento de los implantes de metal. El cartílago y el hueso removidos son reemplazados con componentes metálicos que recrean la superficie de la articulación. Estas partes se unen al hueso con ayuda de cemento acrílico.
  • Inserción de un espaciador. Un espaciador plástico de uso médico se inserta entre los componentes de metal para crear una superficie de deslizamiento suave.

¿Es Vd. candidato a una prótesis total de rodilla?

La decisión de someterse a cirugía de reemplazo total de rodilla debe ser una decisión consensuada entre paciente y su familia, por una parte y el cirujano ortopédico.

Cuándo se recomienda la cirugía

El tratamiento quirúrgico se indica una vez han fracasado todos los tratamientos conservadores, medicación, recuperación funcional, infiltraciones, tratamientos orto biológicos,; factores crecimiento, terapia con células mesenquimales;, etc.

Las personas que se benefician de la cirugía de reemplazo total de rodilla a menudo tienen:

Dolor severo o rigidez de la rodilla con limitación de las actividades cotidianas, incluyendo caminar, subir escaleras, sentarse y levantarse de una silla.

Dolor  continuo, tanto de día como de noche

Inflamación e hinchazón crónicas de la rodilla que no mejoran con el reposo ni con medicamentos

Deformidad de la rodilla

Candidatos para cirugía

No hay restricciones absolutas de peso ni de edad para el reemplazo total de rodilla.

Las recomendaciones para la cirugía se basan en el dolor y discapacidad del paciente, no en la edad. La mayoría de los pacientes que se someten a reemplazo total de rodilla tienen entre 50 y 80 años, cada paciente es  evaluado individualmente.

Evaluación ortopédica

Previamente a decidir si el tratamiento de sustitución articular es conveniente o no, se realiza una historia clínica completa, detallando:

Antecedentes médicos. Información de su salud, alergias medicamentosas, a metales, enfermedades pre existentes, diabetes, HTA, colesterol, cardiopatía, etc., tratamientos que sigue, cirugías previas, etc.

Exploración física. Alineación de la extremidad, movilidad, valoración de ligamentos, marcha, estado circulatorio, lesiones cutáneas, atrofia muscular.

Radiografías. Estas imágenes ayudan a determinar la deformidad y afectación de las superficies articulares. Otros exámenes como resonancia magnética (MRI), son opcionales.

Gonartrosis severa

Además, su cirujano ortopédico explicará los riesgos y complicaciones potenciales del reemplazo total de rodilla, incluyendo los relacionados a la cirugía misma y los que pueden ocurrir con el paso del tiempo después de la cirugía.

La decisión de someterse a cirugía de reemplazo de rodilla

Expectativas realistas

Un factor importante en la decisión de someterse a la cirugía de reemplazo total de rodilla es entender el resultado que puede esperarse de la misma.

Más del 90% de las personas que se someten a cirugía de reemplazo total de rodilla experimentan una reducción importante del dolor y mejoría en actividades propias del día a día.

Pero el reemplazo total de rodilla no le permitirá hacer más de lo que usted hacía antes de aparecer el problema que motiva la cirugía. No siendo recomendables  actividades de alto impacto como correr, trotar, saltar u otros deportes de impacto  o contacto por el resto de su vida después de la cirugía.

Complicaciones posibles de la cirugía

La tasa de complicaciones después del reemplazo total de rodilla es baja. Las complicaciones serias, como infección de la articulación de la rodilla, ocurren en menos del 2% de los pacientes. Complicaciones médicas mayores, como infarto de miocardio, ocurren con menos frecuencia. Ciertas enfermedades crónicas, diabetes, hipertensión arterial, tabaquismo, alcoholismo,  pueden aumentar el potencial de complicaciones. Aunque son poco comunes, cuando estas complicaciones ocurren pueden prolongar o limitar la recuperación completa.

Comente con total libertad cualquier inquietud o duda.

La infección es la complicación más temida. Puede ser infección superficial de la herida o infección profunda de la prótesis. Esta última requerirá cirugía para desbridamiento de la articulación con o sin extirpación y recambio de la prótesis.

Las infecciones menores en la zona de la herida generalmente se tratan con antibióticos.

La infección puede aparecer en el postoperatorio temprano, antes de las 6 semanas post cirugía, o meses incluso años después de la cirugía. Cualquier infección del organismo, dental, de vías urinarias  puede afectar la prótesis.

Trombosis venosa profunda y embolia pulmonar .  Tras la cirugía la inmovilidad y el edema disminuyen el retorno venoso y pueden formarse coágulos sanguíneos en las venas de la pierna. Estos coágulos pueden llegar a los pulmones constituyendo una complicación grave. Tras la intervención se establece tratamiento anticoagulante, inyecciones subcutáneas de heparina, y otras medidas preventivas como elevación periódica de las piernas, movilización de tobillo para aumentar la circulación, medias de compresión.

Problemas con los implantes. La mejora en el diseño y materiales de los implantes, y también las técnicas quirúrgicas, hacen que la duración de los mismos sea de al menos 15 años en el 95% de los casos. No obstante es necesario un seguimiento anual para descartar aflojamiento del mismo, el cual se produce en la unión entre implante y hueso del paciente.

Otra complicación de la intervención puede ser limitación de la movilidad, por tejido cicatricial. En general la movilidad post cirugía es de extensión completa y 115 a 120º de flexión.

Dolor continuo. Un pequeño número de pacientes siguen sintiendo dolor después de un reemplazo de rodilla. Esta complicación sin embargo es rara y la amplia mayoría de los pacientes experimentan un excelente alivio del dolor después de un reemplazo de rodilla.

Lesión neurovascular. Si bien es infrecuente, pueden ocurrir lesiones de los nervios o vasos sanguíneos de la rodilla.

Preparación para la cirugía

Evaluación médica

Una vez tomada la decisión que Vd. es candidato a la cirugía de artroplastia total de rodilla, se realizará un estudio preoperatorio, analítica general y ECG, que será valorado por el Servicio de Anestesia. En general la intervención se realiza bajo anestesia intra dural o peridural

Medicamentos

En la visita pre operatoria de Anestesia aporte documentación acerca de enfermedades, medicación que toma, intervenciones previas, exploraciones previas o informes de los especialistas que le traten por otras patologías

Evaluación dental

La incidencia de infección después de un reemplazo de rodilla es muy baja. Para reducir el riesgo de infección, los procedimientos dentales mayores (como extracciones, higiene dental y trabajo periodontal) deben completarse antes de la cirugía.

Evaluación urinaria

A las personas con antecedentes de infecciones urinarias recientes o crónicas se les recomienda evaluación urológica antes de la cirugía. En hombres con enfermedad prostática debe valorarse la conveniencia de solucionar previamente el problema prostático antes de someterse a la cirugía de reemplazo de rodilla.

Planificación social

Aunque usted podrá caminar con muletas o un andador muy pronto después de la cirugía, necesitará ayuda durante varias semanas con tareas como cocinar, hacer las compras, bañarse y lavar ropa.

Si usted vive solo, considere trasladarse temporalmente a casa de un familiar o Residencia durante el primer mes post cirugía.

Planificación para su casa

Considere realizar modificaciones en su domicilio para facilitar su estancia tras la cirugía. Los siguientes artículos pueden ayudar con las actividades cotidianas.

  • Barras de seguridad o pasamanos firmemente sujetos en la ducha o bañera
  • Pasamanos seguros a lo largo de las escaleras
  • Una sillón o butaca estable para su recuperación inicial con un almohadón de asiento firme (y una altura de 45 – 50 cm), un respaldo firme, dos apoyabrazos y un taburete para la elevación intermitente de la pierna
  • Un dispositivo para elevar el asiento del inodoro con apoyabrazos, si usted tiene un inodoro bajo
  • Un banco estable para ducha o silla para bañera
  • Retirar alfombras y  cables
  • Un espacio temporal con todo lo necesario para vivir en un mismo piso, porque subir y bajar escaleras será más difícil durante su recuperación inicial

Su operación

Lo más probable es que usted sea admitido al hospital el mismo día de la cirugía.

Anestesia

Los tipos más comunes de anestesia son anestesia raquídea, epidural, en la visita preoperatoria  se le comentará qué tipo de anestesia será el mejor para usted.

Procedimiento

La intervención dura aproximadamente 1 a 2 horas. Después de la cirugía, usted será trasladado a la sala de recuperación donde permanecerá durante varias horas. Una vez recupere la movilidad de sus piernas será llevado a su habitación.

Lo más probable es que usted permanezca en el hospital durante 3 – 5 días.

Manejo del dolor

Después de la cirugía, se le prescribirá tratamiento analgésico y profilaxis de infección y de trombosis venosa. El personal de enfermería le proveerán medicación para que se sienta lo más cómodo posible. El manejo del dolor es una parte importante de su recuperación. Podrá reanudar su medicación habitual tan pronto tolere dieta oral.

Rehabilitación

Usted comenzará a caminar y mover la rodilla el día después de la cirugía, y al sentir menos dolor puede comenzar a moverse antes y recuperar su fortaleza con mayor rapidez. El Servicio de Rehabilitación programará sesiones de recuperación, mientras esté ingresado, le enseñarán ejercicios para recuperar la movilidad, como caminar con ayuda de muletas, subir y bajar escaleras, entrar y salir de la cama.  Aplique hielo frecuentemente en la parte superior de la rodilla, durante periodos de 10 minutos, 4 a 6 veces al día.

Su vuelta a casa

Cuidado de la herida

El Equipo de enfermería le instruirá como cuidar la herida quirúrgica, evite mojarla. Se recomienda curarla cada 48 horas, puede realizarlo Vd o un familiar, es importante lavarse las manos con agua y jabón durante 20 segundos antes de retirar el apósito, limpie la herida con suero fisiológico, séquela con gasa estéril y pinte la herida con solución de povidona, betadine, o clorhexidina antes de colocar un nuevo apósito.  Las grapas de la herida se retirarán a las 2 semanas de la cirugía

Alimentación

Antes de la cirugía se le recomendará un suplemento vitamínico y proteico para ayudar a cicatrizar su herida y restablecer los músculos.

Actividad

El ejercicio es un componente crítico de los cuidados domiciliarios, en especial durante las primeras semanas después de la cirugía. Usted debería poder retomar la mayoría de las actividades normales de la vida diaria en unas 3 a 6 semanas después de la cirugía. Es común sentir un poco de dolor con la actividad y en la noche durante varias semanas después de la cirugía.

Su programa de actividades debe incluir:

  • Un programa gradual de caminar para aumentar lentamente su movilidad, inicialmente en su casa y más adelante en exteriores
  • La vuelta a otras actividades domésticas normales, como sentarse, ponerse de pie y subir escaleras
  • Ejercicios específicos varias veces por día para restablecer el movimiento y fortalecer su rodilla. Usted probablemente será capaz de realizar los ejercicios sin ayuda, pero podría tener un terapeuta físico que lo ayude en su casa o en un centro de rehabilitación las primeras semanas después de la cirugía.

La mayoría de las personas vuelve a conducir unas 4 a 6 semanas después de la cirugía.

Evitar problemas después de la cirugía

El día del alta se le facilitarán instrucciones por escrito de la medicación a seguir en domicilio, salvo contraindicación la misma constará de:

Medicación antiinflamatoria y para control del dolor, protector gástrico

Medicación para profilaxis de la enfermedad trombo embolica, que deberá seguir al menos durante 30 días desde el alta hospitalaria

Medicación que tome habitualmente

SIGNOS DE ALARMA

Consulte con su cirujano si presenta alguno de los siguientes signos :

  • Dolor en pantorrilla a la presión o al caminar, que se acompañe de hinchazón en pantorrilla, tobillo y pie
  • Dificultad súbita para respirar
  • Dolor en el pecho localizado con o sin tos
  • Fiebre persistente (superior a los 38ºC)
  • Escalofríos con temblores
  • Enrojecimiento, dolor a la presión o inflamación de la herida en la rodilla
  • Secreción de la herida en la rodilla
  • Aumento del dolor de rodilla con la actividad y también en reposo

Prevención de la infección

Una causa común de infección protésica es provocada por bacterias que pasan a la sangre durante procedimientos dentales,  infecciones del tracto urinario o infecciones de la piel. Después del reemplazo de su rodilla, usted debe tomar antibióticos preventivos antes de someterse a procedimientos dentales o quirúrgicos que pudieran permitir el ingreso de bacteria en su sangre.

Evitar las caídas

Una caída durante las primeras semanas después de la cirugía puede provocar una fractura peri protésica y podría resultar en la necesidad de cirugía adicional. Las escaleras en particular son un peligro hasta que su rodilla esté fuerte y móvil. Usted debería usar muletas o un andador, o tener a alguien que lo ayude hasta que haya mejorado su equilibrio, flexibilidad y fortaleza.

En qué es diferente su rodilla nueva

Mejorar el movimiento de la rodilla es un objetivo del reemplazo total de rodilla, la mayoría de los pacientes pueden extender casi totalmente la rodilla y flexionar la rodilla lo suficiente para subir escaleras, entrar y salir del coche. Ponerse de rodillas a veces es incómodo y molesto.

La mayoría de las personas sienten algo de adormecimiento en la piel alrededor de la cicatriz. También podría sentir cierta rigidez, en especial con actividades de flexión excesiva.

Es normal escuchar un pequeño ‘clic’ del metal y plástico con la flexión de la rodilla o al caminar. Estas diferencias a menudo disminuyen con el tiempo y la mayoría de los pacientes hallan que son tolerables comparado con el dolor y las limitaciones previas a la cirugía.

Su rodilla nueva activará detectores de seguridad de aeropuertos. Informe al agente de seguridad acerca de que es portador de una prótesis de rodilla.

Protección del reemplazo de su rodilla

Después de la cirugía, asegúrese que también hace lo siguiente:

  • Participe en programas de ejercicios livianos regulares para mantener la fortaleza y movilidad adecuadas de su rodilla nueva
  • Tome precauciones especiales para evitar caídas y lesiones. Si se fractura un hueso de la pierna, podría requerir otra cirugía
  • Asegúrese de informar a su dentista que usted tiene una prótesis de rodilla. Usted debe comenzar a tomar antibióticos antes de cualquier cirugía dental el resto de su vida.
  • Vea a su cirujano ortopédico periódicamente para un examen de seguimiento de rutina y radiografías, por lo general una vez al año

Aumente la vida de su implante de rodilla

Actualmente, más del 90% de los reemplazos totales de rodilla siguen funcionando bien 15 años después de la cirugía. Siguiendo las instrucciones de su cirujano ortopédico después de la cirugía y teniendo cuidado de proteger su reemplazo de rodilla y su salud general son maneras importantes en las que puede contribuir al éxito final de su cirugía.

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